Hay grietas y fisuras ¿Qué hago ahora?



Los edificios, al igual que las personas, tienen un cierto periodo de vida útil. Las enfermedades que azotan a las grandes edificaciones, tal como si un ser vivo se tratase, no salvándose aquellas más livianas, son debido gran parte a la mala elaboración y a la poca importancia que se le da al mantenimiento hoy en día. Entre estas “enfermedades” se citan las fisuras.

En construcción se define fisura a toda hendidura alargada presente en algún elemento, usualmente es un término usado para elementos estructurales, que en los casos más graves es una advertencia de un posible colapso.

¿Como se las clasifican?

Para la correcta inspección de estas patologías, primeramente las clasificaremos según sus formas (horizontales, inclinadas, verticales, en zig zag,por rincones, por los techos, por juntas y por esquinas). Por medio de esta clasificación es posible identificar cual es el origen de dichas fisuras, aunque no su gravedad.

Las fisuras pueden ir de insignificantes a graves según que elemento se encuentre fisurado. En esta segunda clasificación se conocen tres tipos:

Estructuras o elementos estructurales: Incluyen cimentaciones, soportes y vigas

Elementos de albañilería y de compartimentación: Paredes, tabiques, canteros, molduras o elementos que formen parte de la envolvente o fachada)

Elementos de acabado: Revestimientos y terminaciones en paredes, techo y suelos)

Grieta en el piso de una terraza

Las fisuras suelen trasladarse de las estructuras a los tabiques y de los tabiques a los acabados, pero no al revés. La aparición de los últimos posee un impacto puramente estético, pero en estructuras y albañilería suelen deberse a perdida de seguridad, falta de resistencia o estabilidad, perdidas de estanquidad, entre otros.

Según su amplitud, teniendo en cuenta el impacto visual y la forma de reparación, principalmente en paredes y tabiques, se clasifican de la siguiente manera:

MP (Muy pequeña): su amplitud es menor a 0,2 mm. Son fisuras irrelevantes y apenas visibles para el ojo humano. No requieren ninguna intervención específica más allá de volver a pintar la pared.


P (Pequeña): Con una amplitud de entre 0,2 mm a 0,5 mm, las fisuras dentro de esta clasificación son tan solo capilares, la mayoría apreciables y visibles pero que solo afectan al acabado de yeso del tabique o a la capa de pintura. La solución es volver a pintar la pared en la mayoría de los casos, aunque en ocasiones es conveniente colocar una venda preventiva. 


Ejemplo de fisura pequeña 

M (Mediana): Su amplitud esta entre los 0,5 a 1 mm. Son fisuras bastante visibles que solo afectan al revestimiento de yeso y cuya incidencia sigue siendo estética. Los puede reparar o cubrir un albañil o un pintor por  medio de lijar, rellenar y empastillar de nuevo el parámetro afectado. También puede requerir la colocación de vendas.

G (Grandes): Su amplitud esta entre los 1 a 5 mm. A partir de aquí las fisuras son para preocuparse. Provienen normalmente de una cara de ladrillo afectada. La mejor solución es el picado de la pared siguiendo el recorrido de la fisura para posteriormente rellenarlo, revestirlo, empastillarlo y vuelto a pintar.

Ejemplo de fisura grande


MG (Muy grandes): Amplitud de 5 mm. Visibles hasta para un ciego, pueden estos considerarse que afectan al espesor y a la funcionalidad del tabique, aunque no así su estabilidad. Aunque puede solo requerir picar la zona dañada, lo recomendable es la reconstrucción parcial o total del tabique en el parámetro afectado.

Ejemplo de fisuras grandes


La gravedad según la amplitud depende de los elementos, puesto que, si bien en elementos de albañilería los 0,2 mm es de riesgo bastante bajo, las estructuras de hormigón que ya superan este valor se consideran graves

¿Cómo evitar las fisuras?

Las estructuras convencionales de hormigón armado presentan normalmente fisuras cuando estas poseen grandes luces y por el paso del tiempo van adquiriendo deformaciones como la flecha. El hormigón pretensado es menos propenso por ello a presentar estos problemas. Otra cuestión es el recubrimiento que, a mayor grosor, más resistencia a la compresión y protección a la estructura se adquiere.

Para la tabiquería se ha demostrado una relación entre el tamaño de los ladrillos utilizados y la aparición de fisuras en las paredes. A mayor tamaño, menos estabilidad y por ende más probabilidades de fisurarse.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario